Katrien Biesbroeck

Vi cómo los indígenas cambiaron sus casas de adobe por un edificio en hormigón. Estaba caro, pero más prestigioso: mejoraba su imagen. Más tarde, volvieron a la casa de adobe, y la casa de hormigón servía de establo. Para los seres humanos, no eran habitables. Eso lo dice todo.

Profesional

  • Nacio en el 1979 y es vecina y natural de Gante.
  • Es arquitecta técnica, pero ya ha descubierto un montón de sectores. Ha trabajado cuatro años en la escuela superior católica Sint-Lieven, al principio como adjunta, después como coordinadora internacional de su departamento. A continuación, se fue a dar clases de neerlandés a migrantes.
  • Después, profundizó el tema de la cooperación al desarrollo, y trabajaba como voluntario en el Ecuador y en los barrios de chabolas de Rio de Janeiro y de São Paulo.
  • Vivió y trabajó en el Ecuador durante año y medio, donde conoció los estilos arquitectónicos locales y cómo los ve la población local.
  • Actualmente, trabaja de media jornada como colaborador en el Instituto Flamenco de la Construcción y de la Habitación Bio-Ecológicas (la OSAL ‘VIBE’), y de media jornada como investigadora, de nuevo en la escuela superior católica Sint-Lieven.
  • Vio que los proyectos de construccion sostenible en el sur pueden cambiar profundamente la vida de la gente. A fin de cuentas, eso es el objetivo, no?
  • En el futuro, quiere focalizar más en ‘la construcción sostenible en el sur’, y actualmente está redactando un artículo sobre el tema.

Personal

  • No puede resistir a una pizza quattro stagioni.
Job: 
miembro del consejo directivo