El objetivo
En 2003, el Consejo Interuniversitario de Flandes puso un presupuesto a disposición de estudiantes universitarios y de escuelas superiores para hacer prácticas de cooperación al desarrollo. En 2007, el equipo completo de Domus Mundi, junto con algunos estudiantes, participó a un proyecto en el Sur, a saber la organización de unas ‘vacaciones de construcción’ de inspiración ecológica en el Perú. La construcción fue preparada por dos estudiantes del último año de arquitectura técnica, dentro del marco de una tesis de maestría. Un año después, nueve voluntarios flamencos se fueron al pueblo peruano de Tamburco para ayudar a construir una pequeña escuela, por encargo de la ONG peruana Tarpurisuchis, y con la asistencia de Katrien y Barbara.
OLa enseñanza en el Perú: una aguda falta de recursos.
La enseñanza en el Perú es una de las peores de Sudamérica. Dentro del Perú, Apurimac es la región con el nivel de educación más bajo: sobre todo en las regiones rurales, hay una falta de recursos. La escuela de Tamburco es un ejemplo claro de esta situación problemática: se alquila un edificio que en el fondo está demasiado pequeño para los 77 alumnos (sólo párvulos y los primeros dos cursos de la enseñanza básica). Así que el edificio tenía que responder a un doble objetivo: tenía que ser (1) la propiedad de la escuela, de modo que la supervivencia de la escuela no depende de ayuda suplementaria, y (2) bastante grande para ofrecer enseñanza preescolar, básica y secundaria.
La tarea de Domus Mundi
El edificio nuevo tiene que desempeñar una función modélica en la región. Por eso, hay que tomar en cuenta varios aspectos:
1. En el nivel educativo: el edificio tiene que mejorar la calidad de la enseñanza.
2. En el nivel organizador: tiene que fomentar la creatividad, con espacios libres y con mucha luz.
3. En el nivel social: tiene que ser un lugar de encuentro para niños de varios clases sociales.
4. En el nivel ecológico: en armonía con la tradición andina, con respeto a la naturaleza.
Se cunsultó a la OSAL Domus Mundi con el objetivo de hacer el proyecto lo más duradero posible. Domus Mundi también apoyó la construcción de la escuela. Para eso, Domus Mundi reunió 11 voluntarios que participaron durante tres semanas en la construcción de la escuela en adobe. Los voluntarios residieron en la casa de un campesino local, donde fueron sumergidos en la vida rural peruana.
Tarpurisunchis
Tarpurisunchis es una OSAL Peruana que se esfuerza por la enseñanza en Apurimac, una de las regiones más pobres del Perú. Ellos trabajan en dos ámbitos: la enseñanza (un ejemplo innovador y alternativo para la región) y un programa regional de reformación educativa. Este programa consiste entre otras cosas en la adaptación de los currículos, cursos de perfeccionamiento para el profesorado, el fomento de la participación de los alumnos, la promoción del quechua (la lengua local), la renovación de las bibliotecas, y la ampliación de un proyecto de comunicación sobre temas sociales.

